jueves, 30 de marzo de 2017

Nuestro leon

AmoEbre nos ha deleitado con una pose felina para disfrute de l@s animalill@s.

sábado, 25 de marzo de 2017

El, me somete

Anochecía, mi Amo me ordenó que me desnudase y dijo “voy a usarte puta”. La sinapsis que esa frase produjo en mi mente repercutió en todo mi cuerpo y me provocó un oleada de calor y deseo. Me saqué el vestido que era lo único que me cubría y quede desnuda, con mi collar de perra y la mirada baja, sometida, suya…

Me sorprendió que mi dueño me tomara con tanta firmeza, me apretó fuerte las caderas y me empujó tirándome en la cama. Mi cuerpo cayó sobre el colchón, me sentí muy vulnerable, desnuda y objeto de sus deseos pero inmensamente feliz. Al verme agitada me susurró al oído "shhhh... tranquila, nada malo te puede pasar con tu Amo". Adoro que me tranquilice, que me controle de esa forma, estaba ansiosa, deseosa y mojada; pero mi Amo estaba ahí para hacerse cargo de todo…

- Quiero que seas muy obediente putita, tu Amo te enseñará a ser una buena esclava y vos lo vas a gozar mucho, ¿está claro?
- Sí Amo, conteste.

Él salió de la habitación y me dejo sola, trate de calmarme y de controlar la ansiedad que me provoca que me deje. No tardó mucho, pero cuando volvió, venía acompañado por una chica. El tenía una mano sobre su nuca y ella parecía disfrutarlo mucho. Mi corazón dio un vuelco, me dio mucha bronca lo que veía, me sentí ridícula y enojada. Seguro mi Dueño lo notó porque se acerco a mi y empezó a acariciarme al tiempo que me hablaba con suavidad y me decía “Shhhh, tranquila mi perrita esta todo bien, vas a ser una buena esclava, no hables, solo obedece”

Me explico que la chica que estaba parada a nuestro lado era una perra al igual que yo, estaba a su servicio, que no me iba a dar mas explicaciones que esa y que yo sabía bien que debía aceptar la voluntad de mi Amo y esforzarme por ser mejor. No dije nada, apreté fuerte los dientes y las lágrimas empezaron a rodar por mi cara. Pareció gustarle esa respuesta, me besó con pasión, sentí que me encendía en ese beso y me dijo mirándome a los ojos “te adoro mi perrita”

Lo que sucedió a continuación fue pasando rápido, como un sueño; difícil de explicar, difícil de entender… Mi cuerpo respondió a las caricias de mi Amo como siempre lo hace, con pasión y deseo; sus manos tocando mi piel desnuda hicieron que me mojara al instante. Luego le ordenó a la chica que se acercara y nos dijo que ahora lo complaceríamos, que nos observaría y nosotras jugaríamos para él como las perras putas que eramos. Ordenó que nos besáramos y así lo hicimos. Noté que a medida que la excitación ganaba mi primera sensación de posesión, iba sintiéndome atraída por esa chica. Era bonita, de piel suave, tenía el cabello color negro y parte de él le cubría los hombros. Sabía que mi Amo le habría ordenado que lo use largo y suelto, como a él le gusta y como me había ordenado a mi.

Se acercó con timidez y empezamos a besarnos. Era una experiencia totalmente nueva para mi pero vino acompañada de una sensación agradable. Pensé que como siempre había sucedido, si él decidía impulsarme a  dar ese paso era porque estaba preparada para ello. Ese pensamiento me dio seguridad. Pronto noté que los labios de la chica eran suaves, abría su boca dejándome hacer, mi lengua se impuso con facilidad y marcaba el ritmo de ese beso. Ella seguía mis impulsos, era maleable y receptiva, esperaba que indicara como seguir. Me gustó eso, sentí simpatía por mi compañera y me animé a tocarla y a dejar que fluyera mi deseo.

Nuestro Amo nos miraba atento, sentado sobre un taburete al costado de la cama, vestía de negro, sus ojos me encendían y su expresión me dominaba por completo. En el silencio que solo era interrumpido por nuestros suaves gemidos, la voz de mi dueño se impuso "Muy bien perritas, suficiente, ahora quiero que me ofrezcan el culito."

Las dos nos pusimos en la posición que nos había enseñado y abrimos nuestras nalgas. Él nos dijo que estaba complacido de sus perras y que ahora nos pondría nuestras colas de perras. Hizo que lamiera el plug que introduciría en el culo de la perra y luego se lo insertó. Ella gimió con suavidad, se quedo quieta y le agradeció. Luego fue mi turno, no me gustaba ese elemento, pero a esta altura sabía bien que mis gustos eran irrelevantes. Sentí como se abría mi culo a medida que me penetraba. Me dolió e intenté alejarme. A él no le gusto eso, me hablo con dureza y me dijo que me azotaría para que no olvida cual era mi lugar. Me dijo que lo hacia por mi bien, que de esa forma sería mas fácil vencer mi resistencia y disfrutar del placer de servir a mi dueño. 

Me mordí el labio para no gemir.mientras mis nalgas recibían los golpes que mi Señor me propinaba, aguanté cuanto pude, pero me dolía mucho y no podía soportar más sin gemir. Cuando escuchó mis gemidos, al contrario de lo que esperaba, empezó a azotarme con mas fuerza. Me dolía demasiado, lloraba y gritaba y le rogué por favor, con toda la humildad que pude que ya no lo hiciera más. Pero él estaba decidido a llevarme mas allá esta vez, me dijo que controlara el dolor, que lo estaba haciendo muy bien y siguió descargando sus azotes en mis nalgas. No podría decir cuanto duró, ni cuantos fueron, entré en una especie de letargo y el dolor empezó a ser parte de una seminconsciencia en la que me sumergí.

Recuerdo que me sorprendí cuando sentí el frío de la crema en mis nalgas. Mi compañera me aliviaba el ardor obedeciendo sus órdenes.

- Lo hiciste muy bien perrita, tu Amo esta orgulloso.

Mi Amo me abrazaba y susurraba esa frase en mi oído.

- Ahora te daré un premio...




Relato cedido por PrincesaJana.Serenity.

viernes, 24 de marzo de 2017

ManoGrande

 
El Señor ManoGrande nos deja una imagen de el
 
en la que nos deja verlo al natural
 


jueves, 23 de marzo de 2017

El Silbido II


Me hizo poner de pie, con mis brazos hacia arriba, las manos atadas sujetándome con unos clavos que estaban en la pared.. Completamente expuesta, exhibida  cohibida, ante  El mi excitación iba en aumento. En sus manos vi como jugueteaba con unas pinzas que fue colocando con firmeza en mis pezones hasta poner 5 en cada una de mis tetas que me abrasaban de dolor. Sacó otras pinzas que colocó en mi sexo. Me retorcía de dolor, cuando empezó a poner pesas sobre las pinzas de mi coño. Era incapaz de pensar, tan solo de sentir ese intenso dolor que recorría mi cuerpo quebrado. No era consciente que aun no había llegado lo peor, retirar esas pinzas de forma seca y rápida. Quitarlas no fue un alivio, solo aumentar el sufrimiento de mi cuerpo que sentía abrasado. ¿Cómo estás perra? Me dijo mientras pasaba su mano por mi rostro, sabiendo sobradamente mi respuesta. Me puso a cuatro patas en el suelo, con una cadena ató mi collar y me paseo de este modo por la habitación. Una profunda humillación y el orgullo de pertenecerle me estremecían. Me llevo cerca de la cama, ordenándome subir allí a cuatro patas, con las piernas bien abiertas notando mi coño húmedo , caliente. Metió su polla en mi boca para que se la chupara de nuevo mientras me remarcaba lo mamona y lo perra que era. Cada vez la sentía mas grande y mas dura , entrando profundamente hasta mi garganta lo que me producía una pequeña nausea que me hacia retroceder  llenando mi boca de babas que caían por la comisura de mis labios mientras continuaba chupándosela. La sacó y se colocó detrás de mi, frente a mi culo y lubricando mi esfínter note como se iba introduciendo dentro de mi, con fuerza , poderosa, abriéndome bien, con sus huevos golpeándome en cada embestida que iban cada vez mas y mas rápidas. No podía parar de jadear, mi cuerpo se movía enloquecidamente, quería correrme, se lo suplique, se lo implore, una , dos, tres…varias veces y entonces paro. Me dió la vuelta, metió su polla en mi boca , follándome con ella hasta que sentí como estallaba dentro de mi, como su leche se derramaba en el interior de mi boca, tragándomela como un regalo que mi Amo me hacia. Mastúrbate para mi hasta correrte, me dijo y allí frente a EL, sintiéndome terriblemente perra me empecé a tocar, cada vez mas rápido, mas fuerte , entre gemidos incontrolables hasta que mi coño se empapó de mis flujos y mi cuerpo era sacudido por espasmos de placer. No había terminado de reponerme cuando me ordenó colocarme en el filo de la cama, con mis piernas lo mas abiertas posibles y mi coño ofrecido y expuesto a El. Sabes que tu placer debe ser castigado perra, me dijo de una forma que ya conocía y entonces su mano empezó a azotar mi coño, sin contemplaciones, sin atender a mis gritos de dolor. debía de pagar y lo estaba haciendo. Se sentó en la cama ordenando colocarme encima de sus rodillas, bocabajo, dándome una azotaina con su mano que dejo mi culo rojo, marcado y dolorido, Me obligo a mirarme en el espejo así, y pude ver el reflejo de una perra recién azotada, mi reflejo. Me tumbó sobre la cama , con una mirada entre dulce y canalla, introduciendo su polla en mi coño, embistiéndome con fuerza, con potencia hasta que de repente la saco de mi interior me puso frente a El sentada, me abrió la boca corriéndose en mi cara, frotando su semen por todo mi rostro. La volvió a introducir en mi boca diciendo límpiamela bien puta.

Terminé de hacerlo, me sonrío y ordenándome que me limpiara Tras una ducha rápida, salí del baño, con mi cuerpo usado, dolorido y mi mente orgullosa de ser su perra. Me acerco a El y me beso dulce y apasionadamente, lo que trajo la calma dentro de mi; era su manera de decirme que le había satisfecho en este primer encuentro. Nos vestimos, el tiempo estaba llegando a su fin y el momento temido de la despedida estaba muy cerca. Me volvió a besar, mientras contenía mis ganas de llorar . Cuando iba a abrir la puerta de la habitación para marcharme me dijo ven y de nuevo sus labios se sellaron con los míos. Le miré , me miró, no era un sueño, eramos una realidad.

Salí de la habitación con los ojos inundados de lágrimas, intentando que mi aspecto fuera lo mas “normal” posible . Mi pelo estaba alborotado, mi cara ya no tenia ni una gota de maquillaje y mi expresión delataba ese paso del cielo al infierno que había tenido a lo largo de esa tarde.  Usada, dolorida, marcada, humillada, agradecida , salí a la calle respirando profundamente incapaz de tomar el camino que me llevaba hasta mi coche. Cruce la acera, me puse frente al hotel con la esperanza  y la pena de verle marchar. Tras un tiempo indeterminado, salio por la puerta con la bolsa del misterio en sus manos. Vi como caminaba unos pasos, como miraba a su alrededor  y en ese momento un instinto casi animal me hizo seguirle. Esta vez no había habido un silbido, pero aun lo tenia grabado en mi mente, la perra seguía a su Amo.

 Relato cedido por Niki.Karu

El Silbido I

Por fin había llegado el momento esperado. Unos nervios inusuales llevaban días apoderados de mi, anhelando ese justo instante en el que nuestras miradas se cruzaran. En mi interior percibía como cada uno de los pasos que iba dando me llevaban directamente a El.. Esa persona que cuatro años atrás se cruzo conmigo en la red ,de una forma fortuita, inesperada, morbosa y que mi curiosidad llevo a querer conocerle cada día un poco mas, creando una cadena que con el tiempo entendería su auténtico significado.

Mis manos frías en ese día soleado delataban mi inquietud mientras me dirigía con firmeza al lugar señalado. Decidida, felizmente alterada pensaba en cual seria su reacción al verme. Le gustaré, iré vestida adecuadamente, le sorprenderé para bien, le satisfeceré adecuadamente, le, le, le…mi torbellino mental había comenzado a ponerse en marcha, quería pararlo como fuera, pero sabía que tenia vida propia, que era imposible ponerlo en calma en aquel instante. Las calles estaban vacías, algo normal en una tarde de domingo del mes de agosto, sin embargo yo me sentía plena, tenia a mi mundo muy cerca de mi, nada mas me hacia falta. Tan solo unos pasos mas y llegaría a mi destino. Miré el reloj, aun quedaban unos minutos para la hora concertada. Comencé a caminar mas lentamente, mientras fumaba un cigarro sintiendo como ese tanga que llevaba debajo de mi vestido rozaba impúdicamente mi sexo. Una pícara sonrisa emergió en mi rostro, sabia que eso a EL le gustaría, que disfrutaba haciéndome y recordándome lo que era en cada momento.

 Nunca nos habíamos tocado y sin embargo nos conocíamos en profundidad, sabía sus gustos y sus deseos, sabía todo lo que tenia que saber, tan solo me quedaba una cosa que en breve sucedería. Al fondo vi la señal de Parking, baje despacio la rampa; al llegar al aparcamiento comencé a mirar a mi alrededor todos los coches que veía parados. Ninguno me parecía el suyo, probablemente aun no hubiera llegado pensé para mi ,cuando un silbido me despertó de mi despiste y me señaló hacia donde me debía dirigir.

Y entonces le vi, allí al fondo, delante de su coche gris, con una sonrisa pletórica, amigable; allí estaba El… mi Amo. Aceleré mi paso, atraída como por un imán, exultante de alegría mientras sentía ya como sus brazos rodeaban mi cuerpo y nuestros labios se unieron en un beso largo, apasionado, húmedo lleno de sentimientos y de deseo.

Me invitó a subir a su coche, debía guiarle a esa habitación de hotel donde no sabia con certeza que sucedería, una gran incógnita que poseía mi pensamiento desde hacía días. Mientras arrancaba noté su mano deslizarse directamente entre mis piernas, llegando por completo a mi sexo. Me estremecí, un intenso escalofrío recorrió todo mi cuerpo. Le miré, su sonrisa delataba su pensamiento, mi Amo empezaba a hacer uso de mi, quería tocar lo que le pertenecía, un pequeño reconocimiento de su perra, de su esclava. Dispuso que El subiría primero a la habitación y me haría una llamada por el móvil diciéndome en que habitación nos reencontraríamos. Minutos eternos de espera que concluyeron cuando escuché una llamada , su voz y  un numero 557.

Rápida y obediente me acerqué al ascensor que me llevaría a esa quinta planta donde por unas horas estaríamos juntos.  Toqué  la puerta con decisión, y allí apareció de nuevo El , con una sonrisa cómplice, amplia, que me invitaba de nuevo a  estrecharme contra su cuerpo. Nos fundimos en un beso ardiente mientras me quitaba mi vestido y mi ropa interior, dejándola caer al suelo.. No me dio tiempo a reaccionar cuando notando mi cuerpo desnudo, se apartó un poco de mí y me dijo, de rodillas perra. Arrodillada delante de El, me recordó que ese era mi lugar mientras sacaba su polla delante de mi boca ordenándome que se la mamara. La introdujo en mi boca y comencé a chupársela, despacio, lamiendo con mi lengua , cada vez mas profundamente mientras escuchaba como decía hazlo bien zorra por la cuenta que te tiene. Conocía sobradamente el significado de esas palabras, debía complacerle, debía dejarle satisfecho, si no sería castigada; al fin y al cabo así había sido adiestrada, como una perra de uso y castigo, como lo que era para El. Me ordenó parar mientras veía como empezaba a sacar cosas de su bolsa. Me puso un collar que apretaba ligeramente mi cuello, unas correas en mis muñecas y en mis tobillos ajustadas meticulosamente. Allí delante de El, arrodillada ante mi Amo con mis manos atadas a la espalda, buscaba su mirada con mis ojos; era mi forma de hablarle, aunque un pañuelo negro impediría desde ese momento que pudiera volver a verle. Mi cuerpo temblaba, mis sentidos se habían agudizado , buscaba saber el significado y la intención de cada uno de sus movimientos. ¿Ves algo perra?  Me dijo con su voz tranquila mientras comprobaba que estuviera en total oscuridad. Volví a notar que se alejaba de mi, que se acercaba a esa misteriosa bolsa  y un sonido sobrecogió mi cuerpo. El sonido de una fusta que golpeaba el vacío, que jugaba a mi alrededor, que provocó que cada poro de mi piel se pusiera en alerta mientras sentía mi cuerpo desnudo sudar de una forma inhabitual. Estaba poseída, fuera de  mi, había soñado mil veces escuchar esa fusta., iba a ser azotada por primera vez, el miedo y el deseo estaban apoderándose de mi. De nuevo, escuche su voz, entre burlona y seria,  que me decía si conocía que era lo que tenia entre sus manos a lo que asentí con la cabeza. Estaba jugando conmigo, con mi miedo, con mi deseo mientras la fusta recorría mi cuerpo acariciándome por momentos. Acerco sus manos a mi cabeza quitándome la venda, allí estaba de nuevo El, con su sonrisa maliciosa, lasciva, dominante y calculador , creando el ambiente adecuado de tensión hacia la perra que tenia a sus pies. Jugaba con la fusta, me la mostraba delante de mis ojos intensificando mi deseo y mi temor, mis luces y mis sombras. Abrió mi boca y puso la fusta entre mis dientes para que la sujetara mientras El se acercaba a la bolsa del misterio, sacando una mordaza. Por un instante me visualice ofreciendo a mi Amo esa fusta con la que me iba a azotar y la apreté mas para que no se me cayera, intentando mantenerme firme. La retiró de mi boca, cambiándola por esa mordaza que ahogaría mis gritos. El primer azote sobre mi culo fue seco y certero haciendo que mi cuerpo se turbara. A ese siguieron muchos mas, a veces en intervalos cortos, otros de forma sucesiva, rítmica, constante que me dolían cada vez mas y mas. Unas lágrimas rodaron por mis mejillas mientras apretaba con fuerza la bola de la mordaza. No sabia cuando acabaría aquel dolor, era su perra de uso y castigo y estaba en sus manos. Notabasu mirada  clavada sobre mi, sobre mi cara desencajada, sobre mi cuerpo desnudo y dolorido del que estaba haciendo uso a su voluntad. Y su voluntad era la mía.

Continuará....

 Relato cedido por Niki.Karu

martes, 21 de marzo de 2017

Leccion practica de IRC antiplastas

Una nocion sobre el comando IGNORE:

Evitar un nick nos moleste: (escribir esto y pulsar enter)
/IGNORE nombreelplastanosmolesta

Ver la lista de nicks Ignorados:
/IGNORE -l     <----- ele="" es="" no="" p="" un="" una="" uno="">
Reinsertarnos en la sociedad volviendo a creernos ha cambiado el ignorado:
/IGNORE -r nombreelnickhadejadoserunplasta

Gracias por su atencion.

jueves, 16 de marzo de 2017

miércoles, 15 de marzo de 2017

Un nuevo miembro se ha unido :-)

Con los mejores deseos de Elhombrelobo:

Todo me recuerda a Ti.

La noche se anuncia caliente
Me tienta y a ver que me da
Me vende a buen precio el peligro
Me reta, me vence y se va
La noche no apaga el infierno
No teme la furia de Dios
No esconde venganza en sus ojos
Y no tiene palabra de honor
La noche me gusta
Me gusta lo bueno
Lo bueno es pecado
Y el resto no es malo
Lo bueno es tan malo que
Me gusta lo bueno y
Me gusta lo malo, sí

Me gusta
No pacto, no escucho, no acepto
Y a cambio de nada te ví
No quise, no pude, no supe no no no no
Y te dije que sí
Pero un sí irresistible
Grande como una casa
Con ventanas y vistas
Muy cerquita del cielo
De una vida tan corta
Que no sabe que le va a pasar
Una vida que busca, que respira
Y que no olvida lo que es bueno
De una vida tan libre
Que no entiendo adonde quiere ir
Y unas alas tan tercas tan audaces
Tan osadas tan ligeras
....¡y a volar!

Camino con pasos ligeros
No sé cuantos doy, los que doy
Me lleva palante la historia
No estando, ni estuve, ni estoy
A lo puro y lo casto
Se los come un te quiero
Y me voy vida abajo
Caminito al infierno
De una vida tan corta
Que no sabe que le va a pasar
Una vida que busca, que respira
Y que no olvida lo que es bueno
De una vida tan libre
Que no entiendo adonde quiere ir
Y unas alas tan tercas, tan audaces
Tan osadas, tan ligeras
...¡ y a volar!
la noche me gusta (M. Bosé)

lunes, 13 de marzo de 2017

AMATISTA II



Tu Nombre atrapando mi cuello,
aroma a brillante y negro cuero...


Un cigarro apagado en mi pecho,
entre los murmullos de la bruma
se eclipsa la Luna al acecho,
un Ángel de impenetrables plumas...


Sobre las arenas de tus manos
mi corazón se está desangrando,
sucumbe en espiral mi destino
alrededor de tu anillo fino...


darkthrone

sábado, 11 de marzo de 2017

viernes, 10 de marzo de 2017

BricoSado facil y sencillo

El Señor Lupercus_HK nos aporta un fácil y sencillo trabajo de bricosado.

 Nos deja todo lo que necesitamos para fabricar unas barras separadoras de diferentes medidas.


Más fácil imposible, es un buen modo de empezar a fabricar tus propios juguetes.

Una noche especial II

 Se acercó voluptuosa, lentamente, contoneando las caderas, andando con sus piernas largas, enseñándole el liguero... en un baile sinuoso. De vez en cuando se paraba haciendo el camino largísimo, él la miraba extasiado, sus ojos estaban llorosos y su polla seguía subiendo, el pañuelo habia resbalado, y no sabia que decir.

  Llegó hasta su altura y le rozó con la yema de los dedos, su baile era tan lento que le permitia verla en todas su formas, sacó de un estuche dos de sus juguetes favoritos, se los había regalado él y los habian usado  juntos en muchas ocasiones, se los presentó y con su lengua los lamió suavemente, se sento en la esquina de la mesa y se desabrochó su blusa manchada. El carmin y el sudor habian cubierto su pecho de extrañas manchas, que siguió dibujando con uno de los consoladores acariciando sus pezones hasta su ombligo. Después lo bajo entre sus muslos casi sin rozarlos para luego acercarlo a la boca de el, le marcó toda la barbilla con los restos de carmín y sudor de ella. El sudaba atado, en silencio pintarrajeado sin entender nada.

  Volvió a la silla y abrió las piernas, comenzó a frotar su coño con el consolador pequeño, encima de sus bragas  frotó su clítoris suavemente y luego se lo metió apartando la tela que la cubria lo metió y lo sacó eneñandole como brillaba por su flujo. El, apoyado en la pared con las manos atadas en alto intento murmurar pero la mirada de ella le dejo mudo, hipnotizado viendo como se masturbaba, entonces ella se levantó y se puso a su lado, se agachó recogiendo el pañuelo de seda que habia caido a sus pies y al levantarse le abrio un poco las piernas, se acerco a su oido y rozando su polla con el consolador le dijo friamente :

-"Te dije que si dejabas caer el pañuelo lo ibas a lamentar..."

  Siguio jugando a su alrededor con el consolador pequeño metiendolo, sacandolo y acariciando los labios de su coño mientras con la otra acariciaba el culo de él apretado y tenso por la postura, le acariciaba solo con la yema de los dedos, el intentaba retenerla pero ella se separaba para dejarle cada vez mas encendido, acercó dos banquetas y le hizo subir. El pensó que le iba a mamar la polla y colaboró sonriendo, pero ella, seria, cogió el consolador grande y lo embadurno de mermelada, le ató los pies a las banquetas con cinta americana y las apartó de la pared, el quedó como colgado en el vacío, se sentía incomodo en esa postura, porque no se esperaba ese movimiento, las muñecas comenzaron a dolerle aunque luchaba con el deseo que sentia y por no resbalar y hacer caer las banquetas al suelo calló y esperó, su cara estaba seria.

  Ella continuó acariciándole mirándole con lujuria, comenzó a acariciarle la frente secandole el sudor, le miro con ternura mordió sus pezones y le beso la polla jugando con sus manos entre los muslos de él, acaricio tiernamente su escroto y el agujero de su ano, el sudaba.  Ella se puso de rodillas entre las banquetas mientras le hacia una lenta mamada y seguia jugando con su culo, deslizando la yema de sus dedos alrededor de aquel agujero que temblaba, sabia que no le gustaba y que él estaba a punto de enfadarse.  Se paró, lo miró y le lanzo un beso con un guiño... el le devolvió la mirada haciendo esfuerzos por sujetar la cuerda que le sostenia, las rodillas le dolian porque estaban sosteniéndole y los tacones de sus zapatos parecian que iban a resbalar a pesar de estar atados a las banquetas.

  Ella volvio a lamerle su glande y siguio tocandole el culo, metiendo despacio la yema de uno de sus dedos, el sintió un escalofrió, jamás habia llegado tan lejos, sonrió con la polla entre sus labios y mirandolo echo hacia atras su brazo y cogio mientras mantenia el dedo en su ano el consolador grande impregnado de mermelada. El no veia bien que iba a hacer, pensando que ella se masturbaria cerro los ojos imaginando la escena, pero ella sacando el dedo de su culo, coloco el consolador en posición y lo empujo hasta que entró el capullo, el sintió como los musculos del ano se apretaban y gimio de dolor. Ella, se lo sacó y se puso frente a el, lamiendo el capullo de aquel consolador endulzado, como pidiendole perdon, su polla estaba soltando gotitas de liquido , el glande estaba casi morado, se lo llevó a los labios y lo succionó, solo la punta.
  El respiro aliviado sintiendo los labios de ella aunque notaba su culo abierto, ella volvió a acariciarle culo y testículos y él agarrandose a las cuerdas se impulsaba en ellas para intentar meter toda la polla en su boca, estaba feliz, porque  aunque extraña, aquella forma de follar le gustaba . Pero, de pronto cuando estaba bajando para tomar impulso ella le introdujo de un solo golpe aquel falo de látex duro, sintió un dolor intenso mientras ella movía aquella polla en su culo y le chupaba el pene haciendo entrar hasta su garganta, un "hija de puta..." le surgio de la garganta ,
ella se paró lo miró y ...
(continuará....)

Yhago 5 de marzo de 2017

Relato cedido por el Sr Yhago

jueves, 9 de marzo de 2017

Una noche especial I


Durante una semana estuvo preparando el ambiente en su casa, porque ese día sería distinto, lo habian decido mientras tomaban una cerveza a la luz de la luna. Justo una semana.

  Puso velas verdes en el baño, azules en el dormitorio, blancas en la cocina y rojas, muy rojas en la sala... compró barritas de incienso y las colocó estratégicamente, su aroma se percibiría al cruzar la puerta de la entrada.

  Habían salido a comprar cosas especiales, dulces, frutas, bebidas, y varias cosillas que vistas en una cesta normal, resultarían extrañas, un pañuelo de seda azul, un bote de mermelada de fresa, unas medias grises, guantes de látex, y un bote de vaselina liquida. Una gran superficie daba para mucho.

  Tenian un pacto en el cual se comprometían a llegar al máximo, solo pararían si uno de los dos no podía más... iban a dejarse llevar por la ternura, el amor, el deseo, la pasión y sobre todo iba a enseñarle que su forma de entender una relacion no era tan extraña.

   Aquella experiencia podría cambiarles el futuro, y ella estaba dispuesta a sorprenderle con toda la procacidad posible, intentaría volverlo loco de placer, hacerle sentir morir en uno de sus orgasmos...

  Llegaron a casa en silencio, solo se miraban cómplices, como dos niños que han programado una travesura, sus risas eran nerviosas. Comenzaron a poner la mesa, con todo lo que habían comprado para cenar. Al caer la noche, abrieron las ventanas, y comenzaron con las velas, primero las de la cocina, una a una, el prendia la cerilla de madera larga y se la pasaba a ella para que encendiera el pabilo de cada una, las ultimas fueron las rojas del salón. El silencio, la musica de Bach y las varitas de incienso que se consumían lentamente hacian, como en un ritual místico, que los movimientos de ambos fuesen casi a cámara lenta.

  Sobre la silla del dormitorio las medias grises, un liguero y el pañuelo de seda azul, esperaban. Se vistió solamente con una blusa transparente y una minúscula falda que dejaba ver el liguero (se puso unas minusculas braguitas ). Sus zapatos eran de un tacón tan puntiagudo y alto que podrían compararse con finísimas agujas de hacer punto.

  El se puso un pantalón de pinzas negro y una camiseta blanca, perfectamente planchada y ajustada, y sus zapatos relucían a la luz de las velas, se sentia un poco ridiculo pero ella se lo habia pedido.

  Entraron en la sala y ella se dirigió al equipo de música, cambio a una melodía
casi imperceptible, algo muy, muy suave, se sentaron a comer y a charlar mientras picoteaban algo de lo que habian preparado, la luz de las velas se movia en los ojos de ella y el confundido no sabia si aquel brillo era de alegria, lujuria o crueldad.

  En un momento, ella se levantó lentamente, insinuante se acercó a él mientras continuaba la conversación, había colocado detrás de su silla un cestito con varias cosas que el no había visto, se puso frente a él abriéndole las piernas con sus rodillas y cogiendo sus manos las ató suavemente. Como si fuese lo mas normal mientras continuaba charlando lo instó a levantarse de la silla y lo llevó empujándolo lentamente hasta ponerlo a la altura del gancho que habían colocado dias antes en la pared, el creyó que era para un mueble, y en ese momento se dio cuenta que era para él, enganchó sus manos, y dándose la vuelta cogió una copa de vino.

  Mientras bebía despacio con la otra mano le fue soltando el cinturón, el pantalón y luego le bajó los calzoncillos hasta que cayeron a sus pies y con un movimiento rapido los apartó, se sentia ridiculo con los calcetines estirados y los zapatos brillantes medio desnudo, atado a la pared frente a ella.

  Ella notó como a él se le llenaba la mirada de algo entre miedo y deseo, sobre todo cuando vió como sacaba una tijera del cestito y comenzaba a cortarle la camiseta en circulos alrededor de sus pezones, seguidamente acercó su lengua y se los lamió notando como se endurecian, él que parecía un muñeco a su merced, intentó relajarse y dejarla hacer... pensó ¡lo he prometido! y abrió los ojos para contemplarla aun mejor.

  Ella encendió una lampara de sobremesa, lo miró despacio, su pene estaba grande y duro pero lo cubrió con el pañuelo de seda contemplando cómo se sostenía sobre aquel falo erguido y en un susurro ella comentó:

-" Si se cae el pañuelo lo vas a lamentar "

  El sintió miedo, no sabia que iba a ocurrir , pero no la conocia... la sentia diferente, muy segura de si misma.

  Ella se sentó a horcajadas en la silla y sacó del cestillo su bolsita de maquillaje, comenzó a maquillarse mientras escuchaba la respiración entrecortada de él, y
con cada pincelada le enviaba una mirada provocadora, se puso sombra negra en los ojos y en la boca una carmín azul turquesa, desabrochó su blusa un par de botones y rodeó sus pezones con un rojo fuerte, como de sangre, volvió a abrocharse dejando que las marcas de carmin señalaran a través de la tela aquellos pezones que el ansiaba, se puso dos gotas de perfume y varios collares de perlas de diferentes tamaños y colores y dejando que el pudiera contemplarla.

Continuará.....

Relato cedido por el Sr. Yhago


martes, 7 de marzo de 2017

Cartas perdidas II


Mina a Vlad

"Quiero ser lo que tú eres, ver lo que tú ves, amar lo que tú amas..." . Mina Murray. (James V. Hart)

Anhelo despertar
sin ser mía.
Abrir los ojos sin ser consciente,
e inconsciente de nuevo cerrarlos.

Respirar cuando me digas: " respira",
con tu fría mirada estremecerme.
Saborear mi sangre en tus labios
y arrastrarme hasta tu infierno.

De tus pasiones más violentas
quiero ser esclava;
de tus celos y tus besos,
de tu más fiera tormenta,
de tu silencio y de tu palabra.

Y quemarme, amor, quiero,
en el incandescente fuego
que habita en tus entrañas.
Sin dudar, sin una queja,
ser la arcilla que moldeas,
la primera de tus musas,
tu diamante bruto a pulir.

¡Tómame!, ¿a qué esperas?,
no me importa sufrir.
A cada castigo que me llega
más cerca te logro sentir...
Surca mi piel, corrige mis faltas,
un lienzo es para ti.

¡Fórjame!, ¿a qué temes?
¿no ves que me haces feliz,
que sé que en tu hacerme
te enamoras sin remedio de mí?

¿A qué llamas locura,
mi amo, amado dueño?
¿De qué me sirve la cordura
si me entierra en este anhelo?
Si no tengo por ponerme
más excusas, más argucias.
Si, consciente o inconsciente,
soy eterna, enteramente tuya.

Versos cedidos por Robespierre

Cartas perdidas I



 Vlad a Mina


"Bienvenido a mi morada. Entre con libertad y por su propia voluntad... váyase a salvo, y deje algo de la alegría que trae consigo". Conde Drácula (Bram Stoker)


He surcado hasta el más
he recorrido cada continente,
visto cada ciudad.
Siglos llevo entre el hombre,
tras el último caer me verás.

Por la nieve y por el fango,
en la luz, la oscuridad,
he buscado a Elisabeta
la he tratado de olvidar.

Y ahora llegas, dulce niña,
ingenua y primaveralperdido mar,
¿serás tú mi Elisabeta?,
¿seré entonces tu guardián?.

Sólo sé que ya mi puerta
nunca cesa de sonar,
que me esperas, indefensa,
que no te vas a marchar.

Los vestigios de una herida
me disuaden de tomar
tus esencias, sin clemencia,
como tomo lo demás;

pero tienes tanto de ella
que me vuelve a recordar:
¿Serás tú mi Elisabeta?
¿seré entonces tu guardián?.

Y golpeas con más fuerza,
intentando derrumbar
una puerta que te guarda
del mismísimo Satán,
deste ser tan indolente
que devora sin piedad.

Y me tientas, no lo dudes,
tanto como al hombre el mal;
tiene ya el corazón ritmo,
su latido es tu llamar.
Mas si abro, dulce niña,
las tinieblas te atarán,
entrarás en la guarida
del dolor y la verdad,
que es condena y es virtud
y vergüenza y dignidad.
Entra libre, si te atreves,
y ya nunca escaparás.

¿Eso, niña, es lo que quieres?,
¿entregar tu vida al mal?.
¿Al que admira tu figura
y a la vez te hace llorar?
¿que no ves que esto es locura,
que tu vida extinguirás,
que es mi embrujo el que te ata
y contigo acabará?

Vete, niña, pues ya abro,
vete o déjame gozar.
Vete, niña, vete a salvo,
vete o te arrepentirás.


Versos cedidos por Robespierre

Nuestro nuevo playboy del canal #andaluciabdsm

Nuestro amigo Jos432 se ha animado a mandarnos esta foto para que veamos como es.....
Chicas no lo agobieis mucho......jijijii

jueves, 2 de marzo de 2017

Donde estan las llaves...

Tarde de relax, flava descansando el Sir navegando.
A veces descansar oyendo el mar calma el alma.
El sol llenaba la habitación.
Unas vistas esplendidas, despues del descanso, como siempre, seguimos rodando.