jueves, 20 de abril de 2017

SUMISA

Sometida a la cruel dictadura de amarte sin tenerte,
de entregarme sin pedir nada a cambio,
cabeza agachada esperando tu orden precisa,
me arrodillo en tu presencia esperando sentencia.

Me faltaba el aliento, me faltaban tus labios,
me quemaba la piel, anudadas mis manos,
ofrecida a tus juegos, entregada a mi Amo,
esperando un dolor que mitigas con abrazos.

Desnuda y expuesta , indefensa y callada,
al juicio de tu dura mirada entregada,
cada poro de mi piel enrojecido, sudoroso,
excitada ante la espera, ajena a todo decoro.

Golpeas con tu mano el níveo monte de mis nalgas,
esperando doblegar mi rebeldía, vencer mi orgullo,
respuestas incorrectas, merezco de nuevo el castigo,
inclinada en tu regazo, sin protestas lo recibo.

Uno, dos golpes mas que llegan, con la fuerza justa,
encienden llamas de deseo, y despiertan mi alma,
furia retenida, en pasión transformada, nos invade,
siento crecer tus ganas y la sangre colorea mis mejillas. 

Detengo el sollozo que asoma, mordiendo mis labios
palabras no pronunciadas, sometidas a tu ley implacable,
dolor que alivias con besos del sabor salado de la sangre,
beso con dolor, dolor con beso, placer con dolor me das.

Ya nada me detiene y pido todo, ocupo tu lugar
quiero, deseo, exijo, convirtiendo la sumisa en Ama,
me apodero de todo aquello que viniste a buscar,
te convierto en mi esclavo, no podrás escapar.

Ama y sometido, directo al precipicio,
negarte el placer total es tu castigo,
llevarte al infierno y dejar que te quemes,
sacarte de allí, y volver a decirte
dame el dolor de tu beso sangrante
quiero ser tuya que sin tu dolor ya no vivo.


Ela Adal.

viernes, 7 de abril de 2017

Atrapada

Este relato lo escribió una chica de tantas que vive entre dos mundos, el real y el virtual y creo que mucha gente se verá reflejada en ello...


"Chuang Tzu soñó que era una mariposa, y al despertar no sabía si era un hombre que había soñado ser una mariposa, o una mariposa que soñaba ser un hombre"

                                         ATRAPADA

No estoy segura de que lleguen a leerlo, pero tengo la necesidad de escribir, quiero contarles, que uds sepan.

El conocimiento,  no tienen sentido en si mismo si no sirve para que trascienda, para que se aprenda o  para advertirles al menos...
Me llamo Lorena, nunca se los había dicho , en el fondo temía que revelando mi nombre se desestructurara el equilibrio de los " mundos paralelos" como llamo a SL y a RL, Un mismo tiempo en el que convergen dos espacios...
Uds me conocen y me llama nombre de mi avatar " prin"
Hace un tiempo , cuando entro a SL voy a UMbral, el sitio es cálido y acogedor,  aunque siempre tuve la sospecha  de que algo se escondía tras la fachada  cuidadosamente decorada. El misticismo  subyacente  en la cnstrucción, en los cuadros, en algunas fotografías eran un mensaje que no supe interpretar a tiempo.

Ese día, luego de la cena, entré a Sl  y en Umbral entablamos  una charla vanal sobre shapes mesh. El tema me resultaba aburrido  así que comencé a dirigir la cámara hacia afuera. A lo lejos vi la silueta de la dueña del sitio, noté que no estaba sacando fotos como de costumbre sino que caminaba presurosa ... no se que fué lo que más me llamó la atención, si la forma en q se vistió o su su paso rápido y esquivo, quizá haya sido sólo mi intuicion, pero  el caso es q pensé que algo pasaba y cometí el error de seguirla en silencio,
Su silueta delgada contrastaba con las ramas puntiagudas y abundantes q se había puesto adornando su  cabello. Se internó en la construcción  abandonada y la perdí de vista,,,
Entré  con sigilo y caminé lentamente. Me detuve asustada al oir  el sonido de objetos cayendo al suelo , vi  su figura delante mio y oí su voz : -Me buscas? - que necesitas prin? su rostro se veía diferente en la penumbra, su voz sonaba mas grave que de costumbre , un escalofrío recorrió mi espalda y sentí el ímpetu de la adrenalina distibuyéndose en mi cuerpo.
 No alcancé a correr, ni a pronunciar palabra cuando mis ojos vieron el destello del metal que resplandecía en su  mano. El destello fué el insight que me hizo comprender el peligro que  corría, supe que me atacaría aunque los motivos seguian tan oscuros como ese sitio.
 Quise alejar a mi avatar cuando el golpe era inminente pero no pude y  sentí el dolor agudo  en mi  cabeza.
 Al mismo timpo que Prin caía en el suelo, la pantalla de mi netbook se puso negra y me desmayé.
Abrí los ojos,  pestañé,, pero todo había cambiado. Lo primero q senti fue el peso de las tetas mi avatar, Prin, las lleva  grandes y me encanta notar como los ojos de los hombres se pierden en en el escote, pero ahora podía sentir su peso en mi propio cuerpo, bajé mis manos y las exploré, las acaricié y luego las sopese... " es un sueño" , me dije a mi misma y aproveché para pellizcarme un pezón pero  no desperté. Pellizqué mas fuerte y se me escapó un gemido suave, mas fuerte q un susurro  aunque lánguido...pero nada , no logré despertarme, sólo noté que mi cuerpo se erizara con un toque de deseo.
Agudicé la mirada y me di cuenta que el sitio era la mazmorra de Umbral. No tenía ataduras , mi cuerpo sólo estaba cubierto por un pequeño kamisak blanco y no llevaba ropa interior. Me toqué el cabello y me asombré al notar que no era el rubio habitual de prin, sino que se había transformado en mi castaño, mi castaño de  Lorena, mi castaño de mujer, de RL... el corazón comenzó a acelerarse y en mi mente los pensamientos se agolparon sin poder encausarse
 Mis ojos inmersos en este mundo pixelado veían todo desde otra perspectiva, mi cuerpo se había vuelto  diferente y la escasa  ropa  estaba hecha de texturas.
. Me levanté de un salto y ahi estaba ella, la ví con la escaza luz de la mazmorra-
En esa penumbra su silueta me hizo recordar la  Medusa de la mitología. Se inclinaba sobre un círculo concéntrico, y apoyaba un dedo sobre él.
.Cerca de ella había una mesita con una bola de cristal y cartas de tarot por doquier, desparramadas, desordenadas, algunas caídas en el suelo se amontonaban sobre pedazos de texturas mesh , agujas y manzanas mordidas.
En la bola de cristal pasaban imágenes de mujeres ,  todas eran  bellas, de  rostros resplandecientes. Parecía que la bola enfocaba celdas secretas en las que las mujeres adoptaban diferentes posiciones, algunas eran sensuales, otras morbosas..... Sé que el tiempo es relativo en este mundo y quizá esta eternidad en la que estoy atrapada sólo sean segundos en rl . Me propuse salir y me incorporé lentamente con la intención de  esconderme, pero ya era muy tarde, ella notó el movimiento y se giró bruscamente sobre  si misma mirándome. Sus ojos verdosos, profundos como el mismísimo lago Ness me hipnotizaron, no podía moverme,,,apenas si podía respirar, el ritmo de mis latidos se volvió mas lento, mas suave y sin poder despegarme de  esa mirada oí su voz que le habló directamente a  mi mente aquietada. Fue precisa, escueta, fría y drástica. Fué justo lo que necesitaba para rebelarme para sublebarme , para buscar en este mundo de imposibles una nueva posibilidad,,,
Ha pasado tiempo, aunque no podría precisar cuánto, en la tibieza de esta mazmorra su frase resuena aún en  mi mente..." de aqui no regresas, cruzaste el Umbral".-
Prin
Princesajana Serenity

jueves, 30 de marzo de 2017

sábado, 25 de marzo de 2017

El, me somete

Anochecía, mi Amo me ordenó que me desnudase y dijo “voy a usarte puta”. La sinapsis que esa frase produjo en mi mente repercutió en todo mi cuerpo y me provocó un oleada de calor y deseo. Me saqué el vestido que era lo único que me cubría y quede desnuda, con mi collar de perra y la mirada baja, sometida, suya…

Me sorprendió que mi dueño me tomara con tanta firmeza, me apretó fuerte las caderas y me empujó tirándome en la cama. Mi cuerpo cayó sobre el colchón, me sentí muy vulnerable, desnuda y objeto de sus deseos pero inmensamente feliz. Al verme agitada me susurró al oído "shhhh... tranquila, nada malo te puede pasar con tu Amo". Adoro que me tranquilice, que me controle de esa forma, estaba ansiosa, deseosa y mojada; pero mi Amo estaba ahí para hacerse cargo de todo…

- Quiero que seas muy obediente putita, tu Amo te enseñará a ser una buena esclava y vos lo vas a gozar mucho, ¿está claro?
- Sí Amo, conteste.

Él salió de la habitación y me dejo sola, trate de calmarme y de controlar la ansiedad que me provoca que me deje. No tardó mucho, pero cuando volvió, venía acompañado por una chica. El tenía una mano sobre su nuca y ella parecía disfrutarlo mucho. Mi corazón dio un vuelco, me dio mucha bronca lo que veía, me sentí ridícula y enojada. Seguro mi Dueño lo notó porque se acerco a mi y empezó a acariciarme al tiempo que me hablaba con suavidad y me decía “Shhhh, tranquila mi perrita esta todo bien, vas a ser una buena esclava, no hables, solo obedece”

Me explico que la chica que estaba parada a nuestro lado era una perra al igual que yo, estaba a su servicio, que no me iba a dar mas explicaciones que esa y que yo sabía bien que debía aceptar la voluntad de mi Amo y esforzarme por ser mejor. No dije nada, apreté fuerte los dientes y las lágrimas empezaron a rodar por mi cara. Pareció gustarle esa respuesta, me besó con pasión, sentí que me encendía en ese beso y me dijo mirándome a los ojos “te adoro mi perrita”

Lo que sucedió a continuación fue pasando rápido, como un sueño; difícil de explicar, difícil de entender… Mi cuerpo respondió a las caricias de mi Amo como siempre lo hace, con pasión y deseo; sus manos tocando mi piel desnuda hicieron que me mojara al instante. Luego le ordenó a la chica que se acercara y nos dijo que ahora lo complaceríamos, que nos observaría y nosotras jugaríamos para él como las perras putas que eramos. Ordenó que nos besáramos y así lo hicimos. Noté que a medida que la excitación ganaba mi primera sensación de posesión, iba sintiéndome atraída por esa chica. Era bonita, de piel suave, tenía el cabello color negro y parte de él le cubría los hombros. Sabía que mi Amo le habría ordenado que lo use largo y suelto, como a él le gusta y como me había ordenado a mi.

Se acercó con timidez y empezamos a besarnos. Era una experiencia totalmente nueva para mi pero vino acompañada de una sensación agradable. Pensé que como siempre había sucedido, si él decidía impulsarme a  dar ese paso era porque estaba preparada para ello. Ese pensamiento me dio seguridad. Pronto noté que los labios de la chica eran suaves, abría su boca dejándome hacer, mi lengua se impuso con facilidad y marcaba el ritmo de ese beso. Ella seguía mis impulsos, era maleable y receptiva, esperaba que indicara como seguir. Me gustó eso, sentí simpatía por mi compañera y me animé a tocarla y a dejar que fluyera mi deseo.

Nuestro Amo nos miraba atento, sentado sobre un taburete al costado de la cama, vestía de negro, sus ojos me encendían y su expresión me dominaba por completo. En el silencio que solo era interrumpido por nuestros suaves gemidos, la voz de mi dueño se impuso "Muy bien perritas, suficiente, ahora quiero que me ofrezcan el culito."

Las dos nos pusimos en la posición que nos había enseñado y abrimos nuestras nalgas. Él nos dijo que estaba complacido de sus perras y que ahora nos pondría nuestras colas de perras. Hizo que lamiera el plug que introduciría en el culo de la perra y luego se lo insertó. Ella gimió con suavidad, se quedo quieta y le agradeció. Luego fue mi turno, no me gustaba ese elemento, pero a esta altura sabía bien que mis gustos eran irrelevantes. Sentí como se abría mi culo a medida que me penetraba. Me dolió e intenté alejarme. A él no le gusto eso, me hablo con dureza y me dijo que me azotaría para que no olvida cual era mi lugar. Me dijo que lo hacia por mi bien, que de esa forma sería mas fácil vencer mi resistencia y disfrutar del placer de servir a mi dueño. 

Me mordí el labio para no gemir.mientras mis nalgas recibían los golpes que mi Señor me propinaba, aguanté cuanto pude, pero me dolía mucho y no podía soportar más sin gemir. Cuando escuchó mis gemidos, al contrario de lo que esperaba, empezó a azotarme con mas fuerza. Me dolía demasiado, lloraba y gritaba y le rogué por favor, con toda la humildad que pude que ya no lo hiciera más. Pero él estaba decidido a llevarme mas allá esta vez, me dijo que controlara el dolor, que lo estaba haciendo muy bien y siguió descargando sus azotes en mis nalgas. No podría decir cuanto duró, ni cuantos fueron, entré en una especie de letargo y el dolor empezó a ser parte de una seminconsciencia en la que me sumergí.

Recuerdo que me sorprendí cuando sentí el frío de la crema en mis nalgas. Mi compañera me aliviaba el ardor obedeciendo sus órdenes.

- Lo hiciste muy bien perrita, tu Amo esta orgulloso.

Mi Amo me abrazaba y susurraba esa frase en mi oído.

- Ahora te daré un premio...




Relato cedido por PrincesaJana.Serenity.

viernes, 24 de marzo de 2017

ManoGrande

 
El Señor ManoGrande nos deja una imagen de el
 
en la que nos deja verlo al natural
 


jueves, 23 de marzo de 2017

El Silbido II


Me hizo poner de pie, con mis brazos hacia arriba, las manos atadas sujetándome con unos clavos que estaban en la pared.. Completamente expuesta, exhibida  cohibida, ante  El mi excitación iba en aumento. En sus manos vi como jugueteaba con unas pinzas que fue colocando con firmeza en mis pezones hasta poner 5 en cada una de mis tetas que me abrasaban de dolor. Sacó otras pinzas que colocó en mi sexo. Me retorcía de dolor, cuando empezó a poner pesas sobre las pinzas de mi coño. Era incapaz de pensar, tan solo de sentir ese intenso dolor que recorría mi cuerpo quebrado. No era consciente que aun no había llegado lo peor, retirar esas pinzas de forma seca y rápida. Quitarlas no fue un alivio, solo aumentar el sufrimiento de mi cuerpo que sentía abrasado. ¿Cómo estás perra? Me dijo mientras pasaba su mano por mi rostro, sabiendo sobradamente mi respuesta. Me puso a cuatro patas en el suelo, con una cadena ató mi collar y me paseo de este modo por la habitación. Una profunda humillación y el orgullo de pertenecerle me estremecían. Me llevo cerca de la cama, ordenándome subir allí a cuatro patas, con las piernas bien abiertas notando mi coño húmedo , caliente. Metió su polla en mi boca para que se la chupara de nuevo mientras me remarcaba lo mamona y lo perra que era. Cada vez la sentía mas grande y mas dura , entrando profundamente hasta mi garganta lo que me producía una pequeña nausea que me hacia retroceder  llenando mi boca de babas que caían por la comisura de mis labios mientras continuaba chupándosela. La sacó y se colocó detrás de mi, frente a mi culo y lubricando mi esfínter note como se iba introduciendo dentro de mi, con fuerza , poderosa, abriéndome bien, con sus huevos golpeándome en cada embestida que iban cada vez mas y mas rápidas. No podía parar de jadear, mi cuerpo se movía enloquecidamente, quería correrme, se lo suplique, se lo implore, una , dos, tres…varias veces y entonces paro. Me dió la vuelta, metió su polla en mi boca , follándome con ella hasta que sentí como estallaba dentro de mi, como su leche se derramaba en el interior de mi boca, tragándomela como un regalo que mi Amo me hacia. Mastúrbate para mi hasta correrte, me dijo y allí frente a EL, sintiéndome terriblemente perra me empecé a tocar, cada vez mas rápido, mas fuerte , entre gemidos incontrolables hasta que mi coño se empapó de mis flujos y mi cuerpo era sacudido por espasmos de placer. No había terminado de reponerme cuando me ordenó colocarme en el filo de la cama, con mis piernas lo mas abiertas posibles y mi coño ofrecido y expuesto a El. Sabes que tu placer debe ser castigado perra, me dijo de una forma que ya conocía y entonces su mano empezó a azotar mi coño, sin contemplaciones, sin atender a mis gritos de dolor. debía de pagar y lo estaba haciendo. Se sentó en la cama ordenando colocarme encima de sus rodillas, bocabajo, dándome una azotaina con su mano que dejo mi culo rojo, marcado y dolorido, Me obligo a mirarme en el espejo así, y pude ver el reflejo de una perra recién azotada, mi reflejo. Me tumbó sobre la cama , con una mirada entre dulce y canalla, introduciendo su polla en mi coño, embistiéndome con fuerza, con potencia hasta que de repente la saco de mi interior me puso frente a El sentada, me abrió la boca corriéndose en mi cara, frotando su semen por todo mi rostro. La volvió a introducir en mi boca diciendo límpiamela bien puta.

Terminé de hacerlo, me sonrío y ordenándome que me limpiara Tras una ducha rápida, salí del baño, con mi cuerpo usado, dolorido y mi mente orgullosa de ser su perra. Me acerco a El y me beso dulce y apasionadamente, lo que trajo la calma dentro de mi; era su manera de decirme que le había satisfecho en este primer encuentro. Nos vestimos, el tiempo estaba llegando a su fin y el momento temido de la despedida estaba muy cerca. Me volvió a besar, mientras contenía mis ganas de llorar . Cuando iba a abrir la puerta de la habitación para marcharme me dijo ven y de nuevo sus labios se sellaron con los míos. Le miré , me miró, no era un sueño, eramos una realidad.

Salí de la habitación con los ojos inundados de lágrimas, intentando que mi aspecto fuera lo mas “normal” posible . Mi pelo estaba alborotado, mi cara ya no tenia ni una gota de maquillaje y mi expresión delataba ese paso del cielo al infierno que había tenido a lo largo de esa tarde.  Usada, dolorida, marcada, humillada, agradecida , salí a la calle respirando profundamente incapaz de tomar el camino que me llevaba hasta mi coche. Cruce la acera, me puse frente al hotel con la esperanza  y la pena de verle marchar. Tras un tiempo indeterminado, salio por la puerta con la bolsa del misterio en sus manos. Vi como caminaba unos pasos, como miraba a su alrededor  y en ese momento un instinto casi animal me hizo seguirle. Esta vez no había habido un silbido, pero aun lo tenia grabado en mi mente, la perra seguía a su Amo.

 Relato cedido por Niki.Karu

El Silbido I

Por fin había llegado el momento esperado. Unos nervios inusuales llevaban días apoderados de mi, anhelando ese justo instante en el que nuestras miradas se cruzaran. En mi interior percibía como cada uno de los pasos que iba dando me llevaban directamente a El.. Esa persona que cuatro años atrás se cruzo conmigo en la red ,de una forma fortuita, inesperada, morbosa y que mi curiosidad llevo a querer conocerle cada día un poco mas, creando una cadena que con el tiempo entendería su auténtico significado.

Mis manos frías en ese día soleado delataban mi inquietud mientras me dirigía con firmeza al lugar señalado. Decidida, felizmente alterada pensaba en cual seria su reacción al verme. Le gustaré, iré vestida adecuadamente, le sorprenderé para bien, le satisfeceré adecuadamente, le, le, le…mi torbellino mental había comenzado a ponerse en marcha, quería pararlo como fuera, pero sabía que tenia vida propia, que era imposible ponerlo en calma en aquel instante. Las calles estaban vacías, algo normal en una tarde de domingo del mes de agosto, sin embargo yo me sentía plena, tenia a mi mundo muy cerca de mi, nada mas me hacia falta. Tan solo unos pasos mas y llegaría a mi destino. Miré el reloj, aun quedaban unos minutos para la hora concertada. Comencé a caminar mas lentamente, mientras fumaba un cigarro sintiendo como ese tanga que llevaba debajo de mi vestido rozaba impúdicamente mi sexo. Una pícara sonrisa emergió en mi rostro, sabia que eso a EL le gustaría, que disfrutaba haciéndome y recordándome lo que era en cada momento.

 Nunca nos habíamos tocado y sin embargo nos conocíamos en profundidad, sabía sus gustos y sus deseos, sabía todo lo que tenia que saber, tan solo me quedaba una cosa que en breve sucedería. Al fondo vi la señal de Parking, baje despacio la rampa; al llegar al aparcamiento comencé a mirar a mi alrededor todos los coches que veía parados. Ninguno me parecía el suyo, probablemente aun no hubiera llegado pensé para mi ,cuando un silbido me despertó de mi despiste y me señaló hacia donde me debía dirigir.

Y entonces le vi, allí al fondo, delante de su coche gris, con una sonrisa pletórica, amigable; allí estaba El… mi Amo. Aceleré mi paso, atraída como por un imán, exultante de alegría mientras sentía ya como sus brazos rodeaban mi cuerpo y nuestros labios se unieron en un beso largo, apasionado, húmedo lleno de sentimientos y de deseo.

Me invitó a subir a su coche, debía guiarle a esa habitación de hotel donde no sabia con certeza que sucedería, una gran incógnita que poseía mi pensamiento desde hacía días. Mientras arrancaba noté su mano deslizarse directamente entre mis piernas, llegando por completo a mi sexo. Me estremecí, un intenso escalofrío recorrió todo mi cuerpo. Le miré, su sonrisa delataba su pensamiento, mi Amo empezaba a hacer uso de mi, quería tocar lo que le pertenecía, un pequeño reconocimiento de su perra, de su esclava. Dispuso que El subiría primero a la habitación y me haría una llamada por el móvil diciéndome en que habitación nos reencontraríamos. Minutos eternos de espera que concluyeron cuando escuché una llamada , su voz y  un numero 557.

Rápida y obediente me acerqué al ascensor que me llevaría a esa quinta planta donde por unas horas estaríamos juntos.  Toqué  la puerta con decisión, y allí apareció de nuevo El , con una sonrisa cómplice, amplia, que me invitaba de nuevo a  estrecharme contra su cuerpo. Nos fundimos en un beso ardiente mientras me quitaba mi vestido y mi ropa interior, dejándola caer al suelo.. No me dio tiempo a reaccionar cuando notando mi cuerpo desnudo, se apartó un poco de mí y me dijo, de rodillas perra. Arrodillada delante de El, me recordó que ese era mi lugar mientras sacaba su polla delante de mi boca ordenándome que se la mamara. La introdujo en mi boca y comencé a chupársela, despacio, lamiendo con mi lengua , cada vez mas profundamente mientras escuchaba como decía hazlo bien zorra por la cuenta que te tiene. Conocía sobradamente el significado de esas palabras, debía complacerle, debía dejarle satisfecho, si no sería castigada; al fin y al cabo así había sido adiestrada, como una perra de uso y castigo, como lo que era para El. Me ordenó parar mientras veía como empezaba a sacar cosas de su bolsa. Me puso un collar que apretaba ligeramente mi cuello, unas correas en mis muñecas y en mis tobillos ajustadas meticulosamente. Allí delante de El, arrodillada ante mi Amo con mis manos atadas a la espalda, buscaba su mirada con mis ojos; era mi forma de hablarle, aunque un pañuelo negro impediría desde ese momento que pudiera volver a verle. Mi cuerpo temblaba, mis sentidos se habían agudizado , buscaba saber el significado y la intención de cada uno de sus movimientos. ¿Ves algo perra?  Me dijo con su voz tranquila mientras comprobaba que estuviera en total oscuridad. Volví a notar que se alejaba de mi, que se acercaba a esa misteriosa bolsa  y un sonido sobrecogió mi cuerpo. El sonido de una fusta que golpeaba el vacío, que jugaba a mi alrededor, que provocó que cada poro de mi piel se pusiera en alerta mientras sentía mi cuerpo desnudo sudar de una forma inhabitual. Estaba poseída, fuera de  mi, había soñado mil veces escuchar esa fusta., iba a ser azotada por primera vez, el miedo y el deseo estaban apoderándose de mi. De nuevo, escuche su voz, entre burlona y seria,  que me decía si conocía que era lo que tenia entre sus manos a lo que asentí con la cabeza. Estaba jugando conmigo, con mi miedo, con mi deseo mientras la fusta recorría mi cuerpo acariciándome por momentos. Acerco sus manos a mi cabeza quitándome la venda, allí estaba de nuevo El, con su sonrisa maliciosa, lasciva, dominante y calculador , creando el ambiente adecuado de tensión hacia la perra que tenia a sus pies. Jugaba con la fusta, me la mostraba delante de mis ojos intensificando mi deseo y mi temor, mis luces y mis sombras. Abrió mi boca y puso la fusta entre mis dientes para que la sujetara mientras El se acercaba a la bolsa del misterio, sacando una mordaza. Por un instante me visualice ofreciendo a mi Amo esa fusta con la que me iba a azotar y la apreté mas para que no se me cayera, intentando mantenerme firme. La retiró de mi boca, cambiándola por esa mordaza que ahogaría mis gritos. El primer azote sobre mi culo fue seco y certero haciendo que mi cuerpo se turbara. A ese siguieron muchos mas, a veces en intervalos cortos, otros de forma sucesiva, rítmica, constante que me dolían cada vez mas y mas. Unas lágrimas rodaron por mis mejillas mientras apretaba con fuerza la bola de la mordaza. No sabia cuando acabaría aquel dolor, era su perra de uso y castigo y estaba en sus manos. Notabasu mirada  clavada sobre mi, sobre mi cara desencajada, sobre mi cuerpo desnudo y dolorido del que estaba haciendo uso a su voluntad. Y su voluntad era la mía.

Continuará....

 Relato cedido por Niki.Karu